Primero que nada, el precio: son mucho más económicos que los otros tipos de techos. Además de su durabilidad, son techos que mantienen los ambientes frescos en verano y cálidos en invierno.
Entrevista exclusiva con Wilfredo Freire, fundador de Quinchos Wilfredo, empresa líder en la construcción de estructuras de madera en Maldonado, Uruguay.
Comparte su amplio conocimiento y experiencia en el sector en Cerro Rural Canal 7.
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Primero que nada, el precio: son mucho más económicos que los otros tipos de techos. Además de su durabilidad, son techos que mantienen los ambientes frescos en verano y cálidos en invierno.
Principalmente, diría que en un 95% hacemos el llamado quincho escama, que es el más común, sobre todo en Punta del Este y Maldonado. Se puede ver en la gran mayoría de las cabañas existentes en la zona. También hacemos el quincho escalera, que queda una vez terminado con forma de escalones, y el quincho peinado o quincho carreta, que se ve sobre todo en el interior, no tanto en el balneario, debido a que son techos mucho menos resistentes.
Yo le doy unos 25 cm de espesor, aunque hay algunos que le dan menos. Lo que trato es que, primero que nada, no se llueva, que dure el mayor tiempo posible y que quede agradable a la vista del cliente.
Tiene varias etapas. Primero, se hace el enmaderado (que debe realizarse con madera curada con veneno mata polillas y ceresitol para la humedad). Después se procede a colocar las alfajías o también llamadas ‘latas’. Luego se colocan esterillas en la parte a quinchar. Se selecciona la paja a utilizar, que debe ser previamente extendida y oreada al sol. Tiene que ser la paja brava de tronco colorado (si se usa la paja blanca, dura mucho menos).
El quincho no es caro. Cuesta la mitad de lo que sale hacer un techo de chapa y una tercera parte de un techo de tejas. Además, hay que considerar la vista que da una casa con techo de quincho y la calidez que brinda.
Primero, que la casa no esté rodeada de árboles para que le permita al techo recibir sol y para que en invierno los árboles no goteen permanentemente sobre la paja; eso provoca la formación de musgo, que no solo da un feo aspecto, sino que también hace que se pudra más rápido la paja. Otra cosa a tener en cuenta es la ubicación que va a tener la cabaña: siempre debe estar orientada hacia la salida y la entrada del sol para que la paja no esté húmeda.
Una cabaña normal de aproximadamente 250 m² lleva cerca de un mes, desde el preparado de materiales, enmaderado y quinchado. Claro que todo depende del tamaño de la superficie a quinchar y del estado del tiempo, ya que si llueve no se puede trabajar.
Hemos hecho varias, pero al menos la más grande fue la del parque de vacaciones de UTE y ANTEL en Minas. En Maldonado hicimos trabajos importantes como la de la Azotea de Haedo, o dos cabañas muy grandes que están en Av. Las Delicias y Pedregosa Sierra. También fue hecho por nosotros el puente del Club de Golf.
Requinchar es sacar el ruedo, es decir, el espesor del quincho que ya terminó su vida útil, para luego hacer una nueva quincha. Para esto, a veces no es necesario levantar todo el techo, sino solamente las partes más podridas. Por lo general, no hago más de dos requinchados en un techo, porque si no queda muy grueso y la paja no queda bien cosida y apretada, lo que permite que se filtre el agua. En cuanto al enmaderado para tejas, nuestro trabajo consiste en dejar el techo listo para que luego el tejador solo tenga que colocar las tejas.